
Llevar una alimentación saludable es un objetivo que se logra sólo cuando has integrado hábitos positivos a tu alimentación, bien sea porque otra persona te los haya inculcado (por ejemplo padres a hijos) o porque tu mismo has trabajado conscientemente en ellos. Pero lo que es cierto, es que sólo necesitas 2 ingredientes básicos para crear un hábito: voluntad y constancia.
Hay muchas teorías que demuestran que hacen falta 21 días para que un hábito se cree, haciendo que tu cerebro se esfuerce menos, automatizando la conducta, reduciendo la fatiga que genera repetir la actividad con atención y además, simplificando movimientos para obtener los resultados.
Se consideran hábitos, aquellas actividades como tomar un vaso de agua cuando tienes sed, lavarte los dientes cada mañana, ducharte, peinarte, vestirte, comer, conducir, entre otras. Son todas actividades que seguramente realizas a diario, incluso más de una vez en el día y que las llevas a cabo con tanta naturalidad que prácticamente ni te das cuenta cuando las haces. No te generan un esfuerzo exagerado y puedes incluso hacer otras actividades a la misma vez.
Ahora bien, para formar un hábito de alimentación podrías ayudarte con las siguientes recomendaciones:
- Introduce en tu rutina 1 cambio a la vez, cuando lo tengas adquirido, introduce el siguiente.
- Asocia una recompensa a cada conducta. Por ejemplo, si sabes que hacer ejercicios te genera placer y te hace sentir de buen humor, pues hazlo cada día pensando que al terminar estarás muy contento. O en caso de que sufras de estreñimiento consume frutas con piel o alimentos con fibra pensando en que cuando vayas a evacuar, te será muy fácil y no sentirás dolor.
- Utiliza recordatorios como alarmas en el móvil o en tu tablet. Puedes usar post-it de colores que te recuerden tus rutinas o asociar imágenes u objetos al hábito que estas creando, como tener frutas en una bandeja en algún lugar visible de la cocina, puede recordarte que es hora de tomar la merienda.
- Plantéate en pequeñas metas. Si estas intentando consumir más agua cada día puedes comprar envases que tengan la capacidad de agua que necesitas y saber que al final del día, tendrás que haberte bebido toda el agua de ese envase.
- Realiza registros. Para hábitos de alimentación son muy efectivos los «registros de alimentos», donde apuntas todo lo que consumes cada día, detalladamente y por varias semanas. Luego analiza en qué momentos has fallado e inténtalo de nuevo.
- Planifica tus comidas. Realiza un cuadro donde planifiques cada comida del día, aportando detalles, cantidades, mientras más específico mejor. Puedes incluso agregar listas de compras, lugares, presupuesto, etc., ¡La creatividad no tiene límites!
- Cuéntale a tu familia y amigos los retos que te estas proponiendo. El apoyo de tus seres queridos siempre es una motivación para lograr tus objetivos.
- Sé consciente de que puedes «fallar» en algún momento, no te permitas sentir frustración, es normal tener transgresiones. Sigue adelante lo antes posible.
- No postergues. Si es el momento de hacer tu rutina, deja lo que estas haciendo y ve a por ello. Los hábitos se hacen cuando eres consistente y repetitivo en la actividad y en el mismo momento cada día.
Con estas sencillas recomendaciones verás que fácil se te hará incorporar hábitos saludables a tu alimentación. Y lo más importante, que serán para toda la vida. Recuerda, voluntad y constancia son la clave…

